Legados Antropológicos Venezolanos
Bienvenidas y bienvenidos al podcast Legados Antropológicos Venezolanos, un espacio dedicado a conversar con investigadoras e investigadores de distintas generaciones cuyas trayectorias han contribuido a pensar la antropología, la arqueología, la historia, la diversidad cultural y los legados de los distintos grupos humanos que han habitado y habitan el territorio venezolano. A través de estas conversaciones buscamos también contribuir a preservar la memoria de la antropología venezolana, sus protagonistas, experiencias, debates y transformaciones, y dejar un registro accesible para las nuevas generaciones.
Los episodios serán publicados tres veces por mes (1º, 11º, 21º).
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Si conoces a alguna persona que debería ser entrevistada en este podcast, por favor, envíame su contacto a: e.n.herrera.malatesta@arch.leidenuniv.nl.
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Las opiniones, análisis, interpretaciones y testimonios expresados por las personas invitadas a Legados Antropológicos Venezolanos, incluyendo aquellos de carácter político, social, histórico o institucional, pertenecen exclusivamente a sus autoras o autores y se presentan en el marco de los principios de libertad académica, pluralidad de perspectivas y reflexión crítica.
Su inclusión en este espacio busca contribuir al registro, la discusión y la comprensión de la historia y el desarrollo de la antropología venezolana, sin que ello implique necesariamente que la producción o los realizadores del podcast compartan, respalden o suscriban total o parcialmente las opiniones expresadas.
Legados Antropológicos Venezolanos procura fomentar un diálogo abierto, respetuoso y éticamente responsable, atento a la dignidad de las personas y comunidades, a la diversidad de experiencias y perspectivas, y a la importancia de examinar críticamente tanto el pasado como el presente de la disciplina.
Legados Antropológicos Venezolanos
Yara Altez: Antropología, costas y afrodescendencia
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En este episodio conversamos con la Profesora Yara Altez, antropóloga venezolana, profesora e investigadora vinculada a la Universidad Central de Venezuela, cuya obra ha sido fundamental para comprender las comunidades afrodescendientes de la costa central venezolana. A través de una trayectoria marcada por la etnografía, la historia local, la memoria social, la identidad cultural y la reflexión epistemológica, su trabajo ha contribuido a visibilizar experiencias, territorios y procesos históricos que muchas veces han ocupado un lugar marginal dentro de las narrativas nacionales y académicas. Sus investigaciones sobre comunidades afrodescendientes en la costa venezolana, así como sus reflexiones sobre tierra, memoria, olvido, hermenéutica y teoría antropológica, nos invitan a pensar la antropología no solo como una disciplina de investigación, sino también como una forma de escuchar, interpretar y acompañar historias colectivas profundamente vinculadas al territorio, al cuerpo, a la vida cotidiana y a la lucha por el reconocimiento.
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SPEAKER_00Bienvenidas y bienvenidos al podcast Legados Antropológicos Venezolanos, un espacio dedicado a conversar con investigadoras e investigadores cuyas trayectorias han contribuido a pensar la antropología, la historia, la diversidad cultural y los legados de los distintos grupos humanos que han habitado en el territorio de Venezuela. Mi nombre es Eduardo Herrera Malatesta y soy su anfitrión. En este episodio conversamos con la profesora Yara Altez, antropóloga venezolana, profesora e investigadora vinculada a la Universidad Central de Venezuela, cuya obra ha sido fundamental para comprender las comunidades afrodescendientes de la costa central venezolana. A través de una trayectoria marcada por la etnografía, la historia oral, la memoria social, la identidad cultural y la reflexión epistemológica, su trabajo ha contribuido a visibilizar experiencias, territorios y procesos históricos que muchas veces han ocupado un lugar marginal dentro de las narrativas nacionales y académicas. Sus investigaciones sobre comunidades afrodescendientes en la costa venezolana, así como sus reflexiones sobre tierra, memoria, olvido, hermenéutica y teoría antropológica, nos invitan a pensar la antropología no sólo como una disciplina de investigación, sino también como una forma de escuchar, interpretar y acompañar historias colectivas profundamente vinculadas al territorio, al cuerpo, a la vida cotidiana y a la lucha por el reconocimiento. Hoy conversamos con la profesora Yara Alte sobre su trayectoria, sus experiencias de campo, sus aportes al estudio de la afrodescendencia en Venezuela y su mirada crítica sobre el pasado, el presente y el futuro de la antropología venezolana. Profesora Yara, muchas gracias por acompañarnos el día de hoy.
SPEAKER_01Gracias a ti por la invitación, muchas gracias por esas palabras, de verdad muy agradecida y contenta de estar aquí.
SPEAKER_00Y para comenzar, ¿podrías contarnos quién es Yara Altez y cómo llegó a la antropología?
SPEAKER_01Bueno, yo, a ver, no soy buena para hablar de mí. Vamos a empezar por ahí. Pero yo nací en Montevideo, en Uruguay. así que tengo doble nacionalidad, soy uruguaya venezolana, pero viví la mayor parte de mi vida en Venezuela, por lo tanto soy una antropóloga venezolana, puesto que toda la carrera la estudié y la desarrollé en Venezuela. ¿Cómo llegué a la antropología? A ver... Yo vengo de una familia en la que mi mamá tuvo un lugar muy importante en la formación nuestra, sobre todo porque a través de ella aprendimos qué eran las humanidades, qué era la filosofía. Mi madre no se graduó en nada, pero sí era una especie de autodidacta y muy preocupada por leer y por informarse. Entonces eso nos lo transmitió, ¿no? Y en mí quizá quedó como que bien arraigada la inquietud por la filosofía. De hecho, yo quería estudiar filosofía cuando me preinscribí en la Universidad Central de Venezuela, que en aquella época no se presentaban las pruebas de aptitud académica. Entonces te podías preinscribir y escogías tres opciones. Y cuando me tocó escoger esas opciones, me senté con mi mamá a pensar Entonces yo estaba muy pendiente de filosofía, pero también de psicología. Y ella fue la que me dijo, pero también está antropología. Entonces recuerdo que en esos días había en casa una revista de National Geographic o una de esas, en donde había salido un reportaje sobre los petroglifos de varinas. Y la escuela de antropología era de digamos, la institución que salía en el reportaje, o sea, hablaban de la Escuela de Antropología de la Universidad Central de Venezuela y los Petroglifos de Varina. Yo lo había visto y me había gustado. Entonces, escogí Antropología, creo que lo puse en primer lugar. Bueno, lo cierto es que yo quedé en Antropología y así llegué a la escuela. En marzo de 1982, cuando la escuela de antropología era escuela de sociología y antropología, entonces la mitad de mi formación yo puedo decir que es de sociología, porque yo vi cantidad de materias en esa escuela. Bueno, y luego me cambié, claro, mi idea inicial era arqueología, Y por influencia de la sociología, te cuento, fue que yo me decanté por la antropología social, porque me empezó a gustar mucho la teoría sociológica, la metodología, la epistemología, y fui como que tejiendo cosas y dije, no,
SPEAKER_00me voy por antropología. Interesante. Y me pregunto, considerando esa larga trayectoria de ser desde estudiante hasta profesora en la Escuela de Sociología y Antropología y después en la Escuela de Antropología. ¿Qué experiencias o personas marcaron su trayectoria académica?
SPEAKER_01Bueno, mis profesores. Yo tuve unos profesores espectaculares, una gente que dictaba cátedra. O sea, por ejemplo, en primer semestre... Nosotros veíamos formación social venezolana o introducción a la... Bueno, era formación social, pero no me acuerdo ahorita el nombre de la materia. Y la dictaba el profesor Alfredo Caraballo, que era una eminencia. Y el tipo se sentaba... frente a todos los que estábamos en primer semestre, porque unían todas las secciones, y entonces daba la clase, y eso era una tremenda conferencia, y yo no tenía oídos para terminar de escuchar todo lo que él decía, y bueno, ahí empecé a entender la importancia del materialismo histórico, por ejemplo, porque claro, te daban clases sobre las distintas versiones de la historia, la filosofía de la historia, digamos, entonces tú empezabas a entender las corrientes idealistas y te veías un poco, ¿no? Y yo te decía oye, pero es que yo vengo de pensar así y resulta que esas clases fueron maravillosas bueno, por supuesto la que fue mi tutora María Luisa Ale que fue una antropóloga es una antropóloga venezolana que bueno, que se fue muy pronto de la escuela de la universidad para andar por otros senderos, digamos, de investigación y de trabajo, pero ella, como te digo, esa fue otra que marcó porque me daba clase de historia de la antropología, materia que después empiezo a dar yo, y todo lo que ella explicaba y contaba sobre la historia de los distintos modelos teóricos y metodológicos, te quedas con la boca abierta y cuando terminaba la clase tú decías, ay, ¿por qué? O sea, eran, ¿sabes? Eran las ganas de entrar a clase para escuchar esa gente que, bueno, que eso, que marcaron profundamente el espíritu de uno, ¿no? O sea, te contagiaban y te permitía seguir adelante en el estudio y eso. O sea, yo nunca dejé de asistir a clases, nunca pedimos, en mi época no se solía pedir, ay, porque tengo examen mañana, y no, no, todos los exámenes juntos, estudiábamos juntos, no dormíamos, y era un entusiasmo impresionante, ¿no? Y otros profesores, Nidia Ruiz en lingüística, por ejemplo, ¡guau! Mira, nosotros veíamos lingüística los viernes como a las siete y media de la mañana. Y yo de la guaira, o sea, llegaba casi que a las seis y media de la universidad y feliz porque tenía un viernes a esa hora tenía clase de lingüística. O sea, pero era una cosa... No, Nidia fue excepcional. Bueno, Omar Rodríguez. Pastor Ponce con Antropología Económica. Un libro abierto. o sea todo lo poco que yo sé de antropología económica se lo debo a pastor de gente que eso que te motivaba que bueno no sé es mucho mucho mucho personaje que nombrar
SPEAKER_00claro no qué lindo qué lindo porque efectivamente es una eran otros tiempos también de educación de educación universitaria y me pregunto digamos dentro de contexto de formación, bueno, ya tal vez como investigadora, ¿qué las fue llevando a inclinarse, incluso desde sus intereses originales en los petroglifos de Varina, ¿qué las fue llevando al estudio de las comunidades afrodescendientes, que es un tema que ha trabajado mucho en sus años de investigación?
SPEAKER_01Bueno, como te dije, yo soy de La Guaira, toda la vida viviendo En Vargas y en los años 80, en Vargas, la gente, digamos, yo vivía en Makuto. La gente de Makuto tenía, la gente, gente, o sea, los nativos, entre comillas, tenían muchos vínculos con las comunidades de la costa donde después, la costa de la parroquia Caruau, que es en donde yo he tenido el proyecto. Entonces, que ellos solían ir los fines de semana, había grupos, porque además era como la gran aventura, ¿no? Llegarse pasando los Caracas, una carretera de tierra que de repente para transitar 20 kilómetros te llevaba una hora, qué sé yo, porque además las condiciones siempre eran malas y era una dificultad constante y solamente pasaban vehículos de doble tracción. Entonces esta gente iba algunos fines de semana en la época de tambores. La guaira es de tambor siempre porque tiene un componente afrodescendiente muy evidente, muy marcado. Entonces en los distintos barrios bailan tambor en esta época de junio. Y yo en esos grupos, sobre todo de Makuto, tenía amigos Y empecé a ir junto con ellos también de vacaciones. Y así conocí la parroquia Caruau, pero después dejé de ir. Yo cuando empecé a estudiar en la universidad, yo me entregué a estudiar, pero siempre tenía en la cabeza ese espacio de Vargas que era sumamente atractivo y que ya uno entendía que era como algo aparte, ¿no? Efectivamente era una forma de vida y todo eso. Y claro, cuando ya estoy en la escuela de antropología, se produce la separación y empiezo yo a ver materia, los profesores instaban a que como trabajo final, si tú tenías algún tipo de contacto etnográfico, te instaban a que hicieras un trabajito de campo. Y yo empecé a hacer trabajito de campo en la parroquia Caruau. Entonces, así fue que llegué. O sea, llegué ya no como turista de Vargas, sino como pichona, estudiante de antropología, que venía con una formación, por ejemplo, la que fue mi tutora, siempre me decía de toda la parte ética, como sea turista no, siempre hubo ahí como un comportamiento, digamos, que yo quería resaltar para que la gente no me confundiera con la chama que vino para la playa. Así llegué yo.
SPEAKER_00Claro.
SPEAKER_01Y poco a poco pues fui descubriendo cosas, entre comillas.
SPEAKER_00Claro. Interesante esto que comenta, sobre todo, me imagino, y tal vez si puede comentar un poquito más sobre esto, que esa transformación, digamos, de turista enamorada de una zona a investigadora enamorada de la misma zona, no debe ser necesariamente, no es como un camino muy, pienso yo en mi experiencia personal, no es un camino muy directo, ni tampoco muy Muy sencillo, ¿no? Entonces me pregunto si puede hablar un poquito más de cómo usted experimentó como antropóloga esa transformación, ese cambio de roles y su visión con la comunidad y cómo la
SPEAKER_01comunidad la percibió usted. Claro, ese cambio no se hace in situ. porque es que ese cambio se hace aquí, ¿no? Se hace en el proceso de formación que te da la escuela, la antropología. Entonces, claro, ahí con las lecturas que hacía y que me estaban indicando los profesores y que todo lo que yo iba aprendiendo me daba cuenta de que en ese espacio había como una especie de diamante en bruto, ¿no? Y... Y bueno, eso... ese cambio, digamos, de actitud, que el cariño siempre ha sido el mismo y se mantiene, porque hay una ligazón afectiva, ¿no? Con ellos, no lo voy a negar, o sea, es una cosa que, bueno, yo todavía sigo, estoy aquí en España y yo sigo por WhatsApp con ellos. Y si yo necesito algún dato, mira qué pasó, cosas así, ¿no? Porque sigo publicando, yo, o sea, me mantengo activa. Y el afecto es el mismo, pero claro, donde el cambio se empieza a producir en la mirada y en la forma de construir ese lugar desde los aprendizajes adquiridos. Entonces, claro, yo voy leyendo gente como Margaret Mead, por ejemplo, y todo lo que vivió en Samoa y cuando estaba sola. Y es que yo estaba sola, Eduardo. O sea, es que mi tutora no me podía acompañar. Yo iba sola y sola me tuve que hacer en campo. Y entonces, bueno, viví muchas... Además que era una chama y... Y esas son comunidades que tienen un control femenino muy fuerte, muy explícito. Entonces yo tuve que, bueno, abrirme paso, pues, para que entendieran que yo estaba, era para estudiar.
SPEAKER_00Claro, claro. Sí, bueno, ese es otro tema también que... En general, creo que en general en Venezuela muchas antropólogas han experimentado ese contacto con las comunidades desde ser una mujer, pero no una mujer que está, digamos, eso, yendo de turista, sino una mujer que está haciendo un trabajo de investigación, una profesora, una investigadora, que son otros roles, digamos, dentro de la sociedad, pero que al entrar dentro de ciertas comunidades locales, sobre todo en países como el venezolano, se complejiza poder, digamos, ejecutar su rol
SPEAKER_01como investigadora. Sí, pero fíjate tú, me parece importante decirlo porque las cosas que yo estoy leyendo actualmente de la antropología feminista que con la que yo no es mi área no es mi orientación digamos pero bueno claro uno lee de todo este uno empieza a ver testimonios de antropólogas que se sienten muy afectadas por la masculinidad, por ejemplo, de algunos sectores, de algunos espacios etnográficos. Y es que a mí eso no me pasó. ¿Me entiendes? Yo me vi afectada por la feminidad. ¿Me entiendes? Por lo que te estoy diciendo, porque son espacios donde la mujer es un poder, la mujer es autoridad doméstica acá. Entonces, claro, yo me llevaba y me sigo llevando muy bien con los hombres, y en aquella época, o sea, las primeras amistades fueron dos muchachos de mi edad, Fran y Papo. O sea, ellos todavía somos panas. Entonces... Yo andaba con ellos para arriba y para abajo. O sea, yo necesitaba, qué sé yo, conocer a los ancianos de la comunidad. Bueno, entonces mi abuela, bueno, ¿y cuándo vamos a ver a tu abuela? Y cosas así. Entonces ellos me acompañaban, ellos me mostraron el espacio, digamos, y yo empecé también a ver esos lugares de otra forma gracias a la compañía de ellos. Entonces me iba súper bien y siempre me ha ido muy bien, digamos, en el vínculo con el mundo masculino. Así que mi historia es distinta. Yo quisiera recalcar eso. Pero cuando logro entrar al mundo femenino es en una rueda de tambor. Cuando una de las mujeres más fuertes de toda sana no me dejaban entrar en la rueda de tambor porque yo me metí a bailar, pues. Pero las mujeres no me dejaban entrar. Me trancaban el paso y yo no podía. Hasta que ella me empujó, Alicia Escobar, ella me empujó y les dijo, déjenla bailar. ¡Guau! Y eso fue, mira, tan simbólico, porque con esa entrada a la rueda de tambor, yo pude entrar al mundo femenino y empezar a trabajar más cómoda, ¿ves? Sin la mirada inquisidora, digamos, y hablando con todo el mundo, hablando con
SPEAKER_00todo el mundo. Claro. Guau, qué interesante. Yo creo que... las personas que nos escuchan este episodio de hoy van a parar en este momento para reflexionar sobre las implicaciones culturales y antropológicas de este comentario que acaba de hacer porque la verdad que es muy simbólico ese tipo de vivencias y de experiencias de vida no solo para su investigación sino también para su aceptación dentro de la comunidad y Y el diálogo que se crea entre el investigador y la comunidad, que es algo tan especial en la antropología.
SPEAKER_01Claro, claro. Es que si yo no hubiera tenido el permiso de las mujeres, digamos, es que no hubiera logrado hacer todo lo que hice.
SPEAKER_03Interesante.
SPEAKER_01Sí, sí. Pero eso es que, ¿cómo te digo?, quizá eso tenga que ver con mi propia personalidad, no sé, que también puede ser de una mujer fuerte, pues, o sea, que, ¿sabes? Y yo igual seguía yendo. Claro. Y con la gente de Todasana, que en Todasana fue que yo hice la tesis, eso, se desarrolló un vínculo también, uf, muy fuerte, muy fuerte. Yo extraño mucho, ¿sabes?
SPEAKER_00Sí, me lo puedo imaginar, claro, claro. Muchísimo. bueno, las personas, digamos, que por una razón u otra han tenido que dejar sus países de orígenes, uno los lleva siempre en el corazón, ¿no? No hay ni un interés de olvidar esas memorias, ni tampoco son tan fáciles, ¿no? Pero justamente porque no hay interés de olvidar todas esas experiencias y vivencias que uno tiene en las tierras de origen, donde uno se formó, donde uno se educó y vivió,
SPEAKER_01¿no? Además que fue O sea, imagínate, yo estoy haciendo trabajo de campo ahí desde el año 84. Y nunca me he ido, o sea, sigo vinculada y es como... me falta algo. O sea, por ejemplo, ahora en este mes de San Juan, a mí me falta escuchar los tambores. Aunque uno no baile, pero estar ahí con ellos, ¿sabes? Compartir, ver las nuevas generaciones, ver las influencias en los toques, en los repiques, en las partes estéticas, cómo va cambiando todo. Todo eso para mí era sumamente importante. Pero bueno. Ya
SPEAKER_00se verá qué va a pasar.
SPEAKER_01Bueno, ese fue parte de los objetivos de los proyectos, ¿no? Porque fueron varios proyectos, debo decirlo, auspiciados por el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico de la UCB. Sin ese apoyo, pues, imagínate, hubiera sido muy difícil hacer cosas. Este... Entonces, parte de los objetivos de los distintos proyectos que se presentaron era eso, tener un componente que pudiera extender los resultados de investigación para un poco, no generalizar, pero que sí sirvieran de insumo para reflexionar un poco sobre el mundo afrovenezolano. Yo creo que algo se ha hecho, eso no lo puedo evaluar yo, así no me animo, me parece que es como muy, pero creo que sí, que se ha contribuido, no solamente, digamos, como un aporte a la escuela, y ahí va las publicaciones y ahí van las tesis y ahí va la formación de los estudiantes en campo, por ejemplo, este fue un proyecto que siempre llevó estudiantes a campo, o sea, yo llevé, oye, pero grupos, cantidad de grupos y que duraban más de un semestre con nosotros y entonces yo creo que hay aportes que salen de la escuela y que tienen que ver con con los estudios afrovenezolanos en general, pero que no sé, no me animo a evaluarlo yo, ¿me entiendes? No sé si creo que esto tiene que mirarlo, porque sería como un poco pedante desde mi punto de vista decir, ay, sí, yo contribuí, porque es que no, es que yo he luchado por la investigación, ¿no? Y he tratado de que el activismo político afrovenezolano asuma los resultados de nuestro proyecto, que yo creo que son muy importantes para comprender el accionar político a futuro de nuestras comunidades afro. Pero bueno, eso es lo que yo pienso y no quiere decir que eso sea lo que yo quiera que pase. O sea, mira, que yo te voy a decir a ti que no, no, esto tiene que ser una elección. Así que la forma como se derraman los resultados, cómo afectan, cómo llegan, ya es algo que... que creo que se sale de mis manos. Uno hace todo lo posible. Nosotros hicimos de los proyectos el cumplimiento de las tres pilares fundamentales que tiene que cumplir un profesor universitario. La docencia, la investigación y la extensión universitaria. Y cuando hablamos de extensión, hablamos de participación comunitaria y no de asistencialismo. O sea, era tratar a la gente de estos pueblos de tú a tú como co-investigadores, como co-autores. Hicimos todo lo posible, y Pedro y yo, por incorporarlos en todos los momentos. Y bueno, creo que eso fue parte de lo que nos sentimos muy orgullosos. O sea, pudimos cumplir con todo eso. Pero hasta dónde llega, ya... No me corresponde
SPEAKER_00decirlo a mí. Ojalá llegue muy lejos. Claro. Sí, bueno, eso vendrá con también los revisores y personas que seguramente han seguido su trabajo, estudiantes también, ¿no?
SPEAKER_02Sí, sí, sí.
SPEAKER_00Y me pregunto ahora, usted mencionaba el futuro, ¿no? De... los movimientos políticos afrodescendientes, y me vino un poco a la cabeza preguntarle sobre cómo usted ha visto ese desarrollo desde sus inicios de trabajo en los 80 hasta el día de hoy, o hasta el presente, hablando del presente de una manera tal vez un poco ambigua.
SPEAKER_01Bueno, hay un libro mío que se llama Participación Popular y Reproducción de la Desigualdad Social. Y ahí, en base al trabajo de campo en la parroquia Caruau, logré, digamos, apuntar un concepto de clientelismo cultural. Clientelismo cultural. O sea, una forma de clientelismo cultural que va más allá de lo político y tiene que ver con prácticas sociales, de la vida cotidiana, que pude observar en estas comunidades. Entonces en aquel momento, años 80, años 90, tú veías que estas comunidades se desenvolvían políticamente en función de los aprendizajes que habían adquirido los partidos tradicionales fundamentalmente acción democrática pero luego cuando el chavismo arropa al país por completo por supuesto estas comunidades como otras se incorporan al proceso chavista Hay, por ejemplo, Chucho García, que es un luchador muy consecuente en contra del racismo y que ha sido, digamos, fue uno de los primeros que se interesó por hurgar en los documentos antiguos, coloniales, para hacer otra lectura de esos documentos. Siempre, digamos, politiza sus intervenciones y está... no solamente comprometido con estas cosas de investigación, sino también con el presente y el futuro de sus comunidades, porque él es de Barlovento. Entonces yo siento que el futuro de estas comunidades, a pesar de que tienen su propia trayectoria, no depende de que sean o no afrodescendientes, porque han cambiado. caminado políticamente según los aires políticos nacionales. Entonces, el ser o no afrodescendiente no te da a ti como que más o menos capacidades políticas. Te permite a ti pararte en un escenario de demandas con otras demandas que no afectan al resto de las comunidades, como por ejemplo, bueno, mira, racismo, ¿no?, Me parece que falta mucho por hacer y que todo el mundo sabe, yo no soy chavista, que el chavismo ha paralizado en buena medida el debate y que lo ha dejado, digamos, además de paralítico al debate, lo ha dividido a la gente en sectores en el mundo afrovenezolano y eso yo creo que no trae... buenas consecuencias, ¿no? Entonces...
SPEAKER_00¿Cómo vio o cómo ha visto o vivido usted esa relación del trabajo, digamos, arqueológico que hizo Pedro con su trabajo etnográfico y cómo fueron combinando esas perspectivas?
SPEAKER_01No, eso fue maravilloso. Nosotros logramos un nivel de articulación muy buena. muy buena y hablábamos el mismo lenguaje o sea y yo con Pedro aprendí porque una de las cosas que con la separación de las escuelas yo no pude hacer fue ver arqueología bien, o sea, vi una pincelada de arqueología, y eso que siempre me gustó. Con Pedro yo aprendí a excavar, yo aprendí a prospectar, yo aprendí a mirar, ¿no? Por un camino, a ver, mira, y esto, o sea, porque además así hicimos, nosotros pateamos las montañas de la parroquia Caruaho, que bueno, que la gente de allá, eso sí te lo pueden contar ellos, como pasábamos días en las montañas, o sea, buscando esto, y con los mapas con los vaquianos, o sea, empezamos a triangular la información, a trabajar con, digamos, con unas metodologías, eso, que se iban como complementando. Entonces, lo que yo podía... tener anotado de testimonios o grabado con la gente, lo escuchábamos y ahí comparábamos y mira, yo creo que la cosa queda por allá, o sea, siempre estuvimos buscando lugares coloniales, eso sí, nosotros siempre estábamos muy atentos y Pedro, por supuesto, la parte prehispánica, ¿no? Entonces el trabajo fue muy... hasta que, claro, la realidad económica de la universidad te fue quitando posibilidades, porque esos desplazamientos que eran costosos, o sea, no era... Tú te ibas por una montaña y tú tenías que llevarte comida, tenías que llevar agua, tenías que pagarle un baquiano, porque, o sea, por lo menos para que nos llevara hasta un lugar... y después seguir caminando, en fin, tenía sus costos y claro, a partir del 2002, 2003, la universidad ya se vino a pique, los presupuestos cada vez menores, cada vez menores, entonces claro, cada vez menores los objetivos que tú te planteabas.
SPEAKER_00Con esta reflexión llegamos al final de la primera parte de nuestra conversación con la profesora Yaraltés. A lo largo de este episodio hemos recorrido algunos momentos fundamentales de su trayectoria personal y profesional de su acercamiento a la antropología y a la sociología y a sus primeras experiencias de investigación hasta el desarrollo un trabajo profundamente vinculado con las comunidades afrodescendientes la costa venezolana sus experiencias nos han permitido acercarnos a una antropología construida desde el escuchar la permanencia en el campo y el reconocimiento de las comunidades como protagonistas de sus propias historias también nos ha mostrado la importancia de estudiar la vida cotidiana y las historias locales para comprender procesos más amplios relacionados con la memoria, con la identidad, el territorio y la afrodescendencia en Venezuela. En la segunda parte de esta entrevista continuaremos conversando con la profesora Yara Altez sobre las memorias y los silencios históricos de las comunidades afrovenezolanas en el lugar que ha ocupado la afrodescendencia dentro de la antropología nacional y los desafíos que enfrenta actualmente la disciplina. Gracias por acompañarnos en este recorrido Les invitamos a escuchar la continuación de esta conversación en un próximo episodio de Legados Antropológicos Venezolanos.